Un Mate Vale Más Que Mil Recuerdos

Dicen que una foto cuenta mil palabras. Es casi imposible captar todo el sentido de una fiesta o de una sorpresa o cualquier evento especial por solo una descripción, ¿cierto? Pero la foto, sí puede hacerlo. Las palabras, dicen, parecen disminuir el profundo significado de un evento importante. No es totalmente imposible, pero se les otorgan premios y otro reconocimiento a quienes (los pocos, los genios) que pueden ponerle hermosas palabras mientras no perder el sentimiento a lo que vivimos. A tales personas se les llaman escritores literarios o artistas de teatro, o simplemente genios.

La mayoría de nosotros no es escritor, ni gran persona de literatura, pero sí tenemos cameras o celulares inteligentes con los que podemos captar los acontecimientos de vida.

Pero esta entrada no trata de algo tan común, tan bien conocido. Sino que tiene que ver con el poder de mate. ¿Por qué mate?

El mate como ya vos sabés bien es la bebida nacional de la Argentina, pero no es tan sólo una bebida. No lo es, de ninguna manera, y no me di cuenta hasta que yo regresara a Estados unidos. Y para mí, por supuesto, no es lo mismo que para los argentinos. Te cuento.

Antes de visitar a Buenos Aires en 2010, nunca había probado mate. E incluso al pasear por las calles y las tiendas donde venden mate y bombillas y un montón de bolsas de mate, ni siquiera se me ocurrió que yo debería tomar uno.

El último día me compré un regalito—un mate, el que me parecía un ejemplar turístico. No era de la mejor calidad, aunque en aquel entonces no me importaba.

Regresé a casa pero no sabía cómo prepararlo, ni tomarlo! Pero sabías que había instrucciones en la bolsa “cómo preparar un buen mate.”  Y por supuesto youtube cuenta con miles de videos de cómo preparar y disfrutar un buen mate.  Bueno. Leí, miré, y aprendí.

Pero lo más importante es entender el lugar bastante especial que ocupa el mate en la cultura argentina. Un mate suele compartirse entre familiares, íntimos, o mejores amigos. Así que el poder del mate no es su capacidad de tranquilizar (o de estimular por su cafeína. Sí lo hace), sino la acumulación de los recuerdos, los sentimientos, y las conversaciones que se le suman al alma con cada encuentro con él. Mejor dicho, estampada en el alma. Tomar mate por tu cuenta te llena de sentimientos, emociones, y buenos recuerdos de los mates pasados compartidos con seres queridos.

Para mí no es así, desde que no tengo un pasado compartiendo mate de esta manera. Pero sí,  tomar mate me llena de todas los lindos recuerdos de Buenos Aires–la bella gente, la música, las visitas hermosas, las calles, las tiendas (las librerías tras librarías. Que lectores son los argentinos!), los cafes cortados, el vino de primera, la mejor carne del mundo, el tango,  y sobre todo la increíble amabilidad de cada persona que nos recibió.

En mi opinión el mate no es una bebida o simplemente un recuerdo, y vale mucho más que una foto. Ahora tomo mate varias veces a la semana y por un ratito estoy de vuelta, sentado afuera de un cafe disfrutando la ciudad que amo de lejos pero guardada cerca y con cariño dentro de mi corazón.

La Servilleta Que Me Cambió La Vida

El otro día durante un viaje apurado al trabajo, como siempre, se me ocurrió la idea de que no iba a lograr nada de significancia yéndome de casa y manejando a la velocidad más alta posible. Quizás hubiera llegado a tiempo. Quizás hubiera ahorrado unos minutos. Pero la verdad no creo que sean iguales el estrés de tal esfuerzo y el resultado.

A veces me encuentro haciendo las cosas a las apuradas…para buscar una cosa, o para ducharme,  vestirme, para prepararme para algún evento (usualmente no importante).  Aunque no es nada de importancia, sí me apuro como si fuera.  Me parece que nos apuramos simplemente porque sí. Y esto no creo que sea algo saludable, ¿cierto?

Quizás sea cosa de mi cultura acá en los Estados unidos.  ¿No es así donde vivís vos? Qué sé yo, pero cuando estuvimos en Buenos Aires me parecía distinto todo esto, muy distinto. La gente pasaba más tiempo para su desayuno, se conversaba más, y pasaba mucho más tiempo cenando.

Las calles de Buenos Aires estaban llenas de personas que se iban y se vienen como cualquier ciudad…pero yo podía sentir un ritmo muy diferente al de mi país, de mi cultura. Incluso en medio de la multitud  de La Bombonera para ver River contra Boca, con toda la locura, en medio de los gritos y la pasión, yo podía sentir y entender… pero no sé qué. Qué entendí? Qué sentí? No lo sé. Cuando estás en medio de una experiencia que te altera la vida, o tu perspectiva de la vida, no es posible que lo entiendas como un dato o un conocimiento o una emoción. Es algo único.

Encontré un café en Once se llamaba Café Martinez. Las servilletas parecían resumir la actitud o la onda. Escrito en la servilleta era lo siguiente:

Comé, bebé, amá despacio…muy despacio. Hacé que tu vida dure más!

Al regresar a Nueva York, la apura parecía mucha peor que antes. La creencia estadounidense de que el tiempo es dinero y la desaceleración de relajarse es costosa me dejó una sensación horrible, y el anhelo más para volver a la Argentina.

Ya lo sé. Vivir en un lugar es muy distinto a visitarlo. Hay problemas en todas partes. Hay preocupaciones económicas para todos. Existe la corrupción dentro de cada gobierno de alguna forma u otra. Sí, lo sé. Pero aún así, se puede sacar lo mejor de tus experiencias, ¿no? Se puede aprender algo. Te digo que no te hace bien recorrer apurado por todas partes y pensar tan sólo en las cosas laborales. No importa en dónde vivas, o a qué te dediques, a todos nos beneficiaremos de ir a paso lento.

No es necesario esperar a que venga el Año Nuevo. Vamos a empezar ya. Comé, bebé, amá despacio…

Argentina E Italia–Una Hermosa Mezcla

Recién regresé de un viaje a Italia para visitar a mi hijo. Es por eso que no he escrito nada en este blog desde hace más de una semana. Mi hijo,  de veinte años, está estudiando en Roma por un semestre. Tuve la oportunidad de recorrer la ciudad después de haber hecho lo mismo en Buenos Aires hace un año. Vivimos los primeros 46 años de mi vida sin visitar ningún lugar afuera de EEUU. Ya he viajado a América del Sur y la Europa en el espacio de sólo 18 meses.

Algunos me han preguntado ¿cuál fue mejor, las vacaciones en Buenos Aires o las en Italia? A mi punto de vista, la pregunta no tiene ningún sentido, que para mi, cada lugar, cada rincón de la tierra tiene un aspecto único por descubrirse. Una vez que uno atraviesa afuera de su zona de cómodo, ya no es un asunto de los diferencias entre su hogar y lo nuevo. Ahora, se puede apreciar no sólo las diferencias, sino también el hilo que pasa por nuestra humanidad.

Quizás la tentación de comparar o calificar las culturas como lo mejor y lo peor es de la naturaleza de los norteamericanos, cuya historia está llena, por desgracia, de conquistas de otros pueblos y el punto de vista de que todo lo que proviene de “USA” es de primera.

La verdad es que Argentina es el país de las maravillas. Y existe una larga historia de vínculos entre ella e Italia. La comunidad italiana en Argentina es una de las comunidades extranjeras más representativas del país desde el siglo XIX a la actualidad. Se estima que hasta 25 millones de argentinos son descendientes completa o parcialmente de italianos, el 52% de la población general de Argentina. La oleada grande de los inmigrantes comenzó en los años 1870, una tendencia que siguió hasta los años 1960. El efecto de la mudanza de los italianos al nuevo país fue muy crítico al establecimiento de la sociedad argentina como es compuesta hoy, y hay influencias de la cultura italiana que son evidentes hasta hoy.

Durante el siglo XX Italia salió de la primera guerra mundial con deudas enormes. El desempleo de posguerra fue otra motivación para que los italianos viajaran al extranjero. Con las secuelas de la segunda guerra mundial, Italia fue aún más arruinada, con muchas ciudades destruidas como resultado de bombardeos de los aliados o de los alemanes.  Aunque la emigración hacia los Estados Unidos era entonces muy pequeña debido a las cuotas y a la discriminación, los italianos todavía pudieron encontrar un nuevo hogar en Argentina y en otros países sudamericanos. (via Wikipedia)

Lo que me recordó a la Argentina en Italia fueron los brillantes colores que se encuentran en muchas partes, la gran historia y el orgullo que se puede ven en las estatuas y museos, la belleza rítmica con la que la gente habla su idioma, y por supuesto la comida.

En todas partes me sentí la similitudes entre las dos culturas. Y gracias a mi hijo, tuve la oportunidad de ver un partido de fútbol en Roma entre AS Roma y Lecce. El año pasado asistí un partido en la bombonera entre Boca y River, una de las experiencias más emocionantes de toda mi vida, una experiencia–para un estadounidense–que completamente me quitó la respira (igual que experimenté en la Bombonera). La hinchada de Roma cantó y alentó a los jugadores de una manera la que no está vista acá en los estados unidos. Me considero afortunado de haber asistido y haber experimentado la pasión de la gente.

Estoy agradecido por el privilegio de visitar dos países tan hermosas, tan llena de historia, y con tal riqueza cultural. La pregunta no es cuál fue mejor–el viaje a Argentina o el viaje a Italia. Sino, ¿cuánto pronto puedo regresar a los dos?

Fotos de Argentina (Las primeras 9) y de Italia (Las últimas 10)

Y si te interesa, un video del comienzo del partido entre Roma Y Lecce

Los 10 Mejores Destinos Enogastronómicos del Sudamérica

El sitio web, Trip Advisor, ofrece enlaces, información, y consejos para planear viajes. Como un sitio por donde pasan muchos turistas (que buscan y revisan hoteles, destinos, precios tanto como restoranes) parecería ser algo experto para evaluar los mejores destinos enogastronómicos del mundo.
 
Su listado de 2011,  Travelers Choice Food and Wine Destinations, examinó millones de reseñas de viajes escritas por los turistas usuarios del sitio desde todas partes del mundo, para realizar una lista de los destinos con mayor puntaje.
 
Las varias listas se dividen entre distintas partes del mundo. Buenos Aires se ganó el primer lugar en Sudamérica gracias a su “mundialmente famoso bife de chorizo”, que los chefs locales “aprovechan de varias maneras deliciosas”. Buenos Aires también se destaca por sus numerosos restoranes a puertas cerradas, donde se preparan “menús únicos para selectos grupos de comensales”.
 
De hecho, la Argentina se ocupa tres de los diez lugares de la lista. Muy impresionante, ¿no es cierto?
  1. Buenos Aires, Argentina
  2. Cuyo, Argentina
  3. Lima, Perú
  4. San Carlos de Bariloche, Argentina
  5. Santiago, Chile
  6. Cusco, Perú
  7. Cartagena, Colombia
  8. Bogota, Colombia
  9. Río De Janeiro, Brasil
  10. Ciudad de Panamá, Panamá

Fuentes: ambito.com y argentina.ar

Madre pide que desconecten a hija de dos años

Marcia Carmo

Fuente BBC, Buenos Aires Jueves, 18 de agosto de 2011

Selva Herbón junto a Camila. Foto: Archivo Personal / Clarín.com
Selva Herbón le ruega al parlamento que discuta un proyecto de ley sobre la “muerte digna”.

Una profesora en Argentina pide que su hija de dos años y tres meses de edad, que se encuentra en estado vegetativo desde que nació, tenga una “muerte digna”.

Selva Herbón, de 37 años, dijo que durante el parto, su hija Camila pasó un período sin recibir oxígeno, lo cual pudo haber provocado daños cerebrales.

La semana pasada, la profesora envió una carta a los diputados de su país. En ella, les pide que aprueben un proyecto de ley que permita la “muerte digna” de Camila.

Herbón escribió en su misiva que la situación de la pequeña es “irrecuperable e irreversible”.

Señaló que existe un “vacío legal” en la legislación actual que impide que los aparatos que mantienen viva a Camila sean retirados.

En la carta, la madre también indicó que expertos de cuatro centros médicos coincidieron en “limitar el esfuerzo terapéutico y retirar el soporte vital”.

Sin embargo, según asegura la profesora, ningún médico se quiere arriesgar a apagar los aparatos, pues de hacerlo, según la ley actual, podría ser definido como “homicidio”.

Junto a su esposo, Carlos, Selva tiene una niña de ocho años. Sigue leyendo

Tecnópolis 2011

La muestra de ciencia, tecnología,  y arte más grande de América latina abrió al público en Villa Martelli, Argentina. La exposición abarca 50 hectáreas en el predio ubicado donde funcionó el Batallón 601 durante la última dictadura militar sobre la avenida General Paz, entre Constituyentes y Balbín. Es impresionante y hermoso este logro argentino..

Organizada por el Gobierno de la Nación como parte de los festejos de los 200 años de historia argentina, inauguró el pasado jueves convirtiéndose en un éxito de convocatoria, con más de 50 mil asistentes en su día de apertura. Sigue leyendo

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