La Contraseña–¿Me Das La Tuya?

Acá tenés un tema interesante que se trata de la contraseña, quizás un asunto algo raro para los ancianos.  Muchos adultos con miedo de la nueva tecnología se preocupan por las maneras en que el gobierno, o algún delicuente, u otra mala persona puedan meterse en su vida privada. Los ancianos por supuesto suelen tardar en acostumbrarse a lo nuevo, prefiriendo las cosas inmutables.

El concepto de una contraseña no es nada nueva para los ancianos, igual como la combinación de un candado.  Pero hemos visto lo común que es para los ancianos añadirle una cerradura tras cerradura a la puerta hasta que se sienten seguro.

Pero a diferencia de esta preocupación con la seguridad y privacidad, un estudio nos muestra la manera de la que los jóvenes usan la tecnología, incluso compartir la contraseña entre parejas estadounidenses.

Rosalind Wiseman, la investigadora estadounidense,   cree que compartir las contraseñas, y la presión para hacerlo, se parece en algo al sexo.

“Compartir las contraseñas, asegura, se siente algo prohibido porque los adultos lo desaconsejan con frecuencia e implica vulnerabilidad. Y  hay presión en muchas relaciones adolescentes para compartir las contraseñas,  justo como la hay para tener sexo. La respuesta es la misma: si tenemos una relación, me tienes que dar cualquier cosa.” — Wiseman.

En una encuesta telefónica de 2011, el Proyecto Pew sobre Internet y Vida Estadounidense encontró que 30 por ciento de los jóvenes que entran regularmente a Internet había compartido la contraseña con un amigo, novio o novia.

El sondeo de  770 personas entre 12 y 17 años, también halló que es casi dos veces más probable que las chicas compartan a que los chicos lo hagan. Y en más de dos docenas de entrevistas, padres, alumnos y consejeros dijeron que la práctica ya se generalizó.

¿Qué opinás vos?

  1. ¿Compartir la contraseña es una parte primordial de intimidad en el siglo XXI?
  2. ¿ Revelar al otro las contraseñas de correo, Facebook, o Twitter es un nuevo contrato que ponen sobre la mesa las parejas en época de Internet y redes sociales para demostrar su confianza mutua?

Si no tenés nada que ocultarle, y el otro tampoco tiene nada que ocultarte, por qué es un problema?  ¿Te arrepentirías si compartieras la contraseña con tu pareja? Lo harías? Tus comentarios son bienvenidos.

Podés leer muchos más detalles en ElPais.com.uy

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