Argentina E Italia–Una Hermosa Mezcla

Recién regresé de un viaje a Italia para visitar a mi hijo. Es por eso que no he escrito nada en este blog desde hace más de una semana. Mi hijo,  de veinte años, está estudiando en Roma por un semestre. Tuve la oportunidad de recorrer la ciudad después de haber hecho lo mismo en Buenos Aires hace un año. Vivimos los primeros 46 años de mi vida sin visitar ningún lugar afuera de EEUU. Ya he viajado a América del Sur y la Europa en el espacio de sólo 18 meses.

Algunos me han preguntado ¿cuál fue mejor, las vacaciones en Buenos Aires o las en Italia? A mi punto de vista, la pregunta no tiene ningún sentido, que para mi, cada lugar, cada rincón de la tierra tiene un aspecto único por descubrirse. Una vez que uno atraviesa afuera de su zona de cómodo, ya no es un asunto de los diferencias entre su hogar y lo nuevo. Ahora, se puede apreciar no sólo las diferencias, sino también el hilo que pasa por nuestra humanidad.

Quizás la tentación de comparar o calificar las culturas como lo mejor y lo peor es de la naturaleza de los norteamericanos, cuya historia está llena, por desgracia, de conquistas de otros pueblos y el punto de vista de que todo lo que proviene de “USA” es de primera.

La verdad es que Argentina es el país de las maravillas. Y existe una larga historia de vínculos entre ella e Italia. La comunidad italiana en Argentina es una de las comunidades extranjeras más representativas del país desde el siglo XIX a la actualidad. Se estima que hasta 25 millones de argentinos son descendientes completa o parcialmente de italianos, el 52% de la población general de Argentina. La oleada grande de los inmigrantes comenzó en los años 1870, una tendencia que siguió hasta los años 1960. El efecto de la mudanza de los italianos al nuevo país fue muy crítico al establecimiento de la sociedad argentina como es compuesta hoy, y hay influencias de la cultura italiana que son evidentes hasta hoy.

Durante el siglo XX Italia salió de la primera guerra mundial con deudas enormes. El desempleo de posguerra fue otra motivación para que los italianos viajaran al extranjero. Con las secuelas de la segunda guerra mundial, Italia fue aún más arruinada, con muchas ciudades destruidas como resultado de bombardeos de los aliados o de los alemanes.  Aunque la emigración hacia los Estados Unidos era entonces muy pequeña debido a las cuotas y a la discriminación, los italianos todavía pudieron encontrar un nuevo hogar en Argentina y en otros países sudamericanos. (via Wikipedia)

Lo que me recordó a la Argentina en Italia fueron los brillantes colores que se encuentran en muchas partes, la gran historia y el orgullo que se puede ven en las estatuas y museos, la belleza rítmica con la que la gente habla su idioma, y por supuesto la comida.

En todas partes me sentí la similitudes entre las dos culturas. Y gracias a mi hijo, tuve la oportunidad de ver un partido de fútbol en Roma entre AS Roma y Lecce. El año pasado asistí un partido en la bombonera entre Boca y River, una de las experiencias más emocionantes de toda mi vida, una experiencia–para un estadounidense–que completamente me quitó la respira (igual que experimenté en la Bombonera). La hinchada de Roma cantó y alentó a los jugadores de una manera la que no está vista acá en los estados unidos. Me considero afortunado de haber asistido y haber experimentado la pasión de la gente.

Estoy agradecido por el privilegio de visitar dos países tan hermosas, tan llena de historia, y con tal riqueza cultural. La pregunta no es cuál fue mejor–el viaje a Argentina o el viaje a Italia. Sino, ¿cuánto pronto puedo regresar a los dos?

Fotos de Argentina (Las primeras 9) y de Italia (Las últimas 10)

Y si te interesa, un video del comienzo del partido entre Roma Y Lecce

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